Aquí una guía de como ser aquel tipo que todas las mujeres desean y se enculan por él, que al final ella va a terminar presumiendote ante sus amigas!
lunes, 23 de agosto de 2010
1. Nunca digas “Te quiero“. Jamás. Hay miles de palabras que puedes usar para combinar y decir más o menos lo mismo. Como por ejemplo: Me caes bien, no me importaría darte un buen faje, pues con la luz apagada tampoco eres tan fea… Cualquiera de estos sinónimos puede servir. Pero no se debe olvidar nunca que las palabras “Te quiero” activan una función escondida en el cerebro femenino que es irrevocable. Una vez activada dicha función, las palabras tendrán que ser repetidas de manera periódica y con entusiasmo, causando serios problemas en el caso de no ser capaz de recordar cuando fue activada dicha función por vez primera.
2. La primera cita deja las cosas claras. La cartera, te la dejas en casa. Total, tienes que dejar bien claro desde un primer momento que no piensas pagar nada. Dile la verdad, que tienes que ahorrar para arreglar el coche o que el fin de semana que viene ya quedaste con unos amigos para echarse unas putillas. En eso las mujeres tienen razón… Es mejor ir con la verdad por delante.
3. Ellas vienen con un defecto de fábrica que les hace decir tonterías como que “la belleza está en el interior” y gilipolleces similares. Todavía no conozco a ningún tipo que se lo hayan ligado haciéndole un test psicotécnico. Déjense de tonterías. Nosotros nos fijamos en las tetas y ellas en el culo, así que no intentes parecer más listo de lo que eres. Esto es muy importante. A las mujeres, además de cabrones les gustan idiotas. No vaciles de que has leído mucho en tu vida. Di que no te lees ni los manuales de la play. Eso les encanta. Los tipos listos a la larga sólo causan problemas. Las mujeres listas causan problemas desde el primer momento.
4. Sé sincero. Si ella te pide consejo y te pregunta cual de los dos vestidos le queda mejor, no dudes en contestarle lo más grosero que puedas: “-¡¡¡A mí que cojones me cuentas!!!” No eres su estilista ni su modista. Tu estás aquí para coger y dejarla tirada en cuanto puedas. No lo olvides nunca. Luego están los psicólogos para arreglar los posibles traumas que tu respuesta pueda causar. Pero eso ya no es problema tuyo…
5. Mira a otras chicas en su presencia. Eso hará que vea que no es especial y que cualquier zorrilla de esas sería una seria candidata a sustituir su prescindible labor. Coméntale lo que ves y lo que te gusta. “-¿Has visto que culo más bueno tiene la rubia? – ¡Joder, menuda cogida le pegaba a la morena aquella!“. Si alguien te mira, házselo saber. Como sienta que es especial o única, pronto empezará con las tonterías de los regalos y demás fresadas que no llevan a ningún sitio más que a tu ruina económica.
6. Quedar siempre en la puerta de tu casa. Tu no eres el chófer de nadie y no tienes porqué ir a buscarla a casa. Está demostrado que los tipos que van a casa de sus novias a llevarlas y a traerlas tienen más posibilidades de morir de cáncer de pulmón. No me preguntes el porqué, pero es así. Y punto.
7. Y punto. Nunca olvides esta expresión. Cuando parezca que se va a iniciar una discusión, no dudes en usar estas dos palabras mágicas. Y punto. “Ñañañañaña.. ¡Y punto!” Fin de la discusión. Si sigue con ganas de guerra amenázale con dejarla. Es probable que llore, pero eso no es cosa suya. Tu eres un hombre y los hombres no lloran. Por encima de todo y por muchos llantos que se pegue, recuerda el punto 1. Jamás la consueles ni le digas “Te quiero“.
8. Otra frase de oro: “Para mi todos los días son especiales“. Si te olvidas del día de su cumple o del aniversario (algo completamente normal porque tu no eres una puta agenda y encima recuerda que eres tonto..) siempre puedes usar la frase: “Es que para mí todos los días son especiales. “ Y si ves que se pone tonta lo redondeas: “Es que para mí todos los días son especiales… ¡Y punto!” Por supuesto, nada de regalos.
9. El orgasmo femenino es un mito. No existe. Al menos, no está demostrado. Tu vas, la metes, y te corres. Y si ella se queda con ganas de más, le dices que deje de fingir que ya sabes la verdad sobre el mito del falso orgasmo femenino. Es una falacia para hacernos sudar más. A poder ser que se ponga ella arriba y que brinque al ritmo de la música. Pum pum pum pum. Tu siempre puedes recostarte un poco y fumar un cigarrillo o darle tragos a un cubata mientras ella bota en búsqueda de su falso orgasmo femenino. Naaaaaaaaaaa.
10. Después del sexo nada de caricias. Si quiere caricias y abrazos que se compre un puto peluche. El hombre duro, cuando se corre, se desprende de toda razón de ser. Además, al ser tonto, no podemos casi con el esfuerzo enorme que supone intentar mover los brazos para realizar ningún movimiento. Es por eso que lo mejor es cerrar los ojos, tirarse un buen pedo para liberar tensiones (además, con un poco de suerte ganarás espacio en la cama, ya que es probable que se vaya…) y ponerse a roncar a lo Luciano Pavarotti. Con un par… ¡Porqué tu lo vales!
11. Y no menos importante… Recuerda que para ti ella no importa en absoluto. Si tienes que decidir entre tus amigos o ella, que le den por culo, siempre tus amigos. Si tienes que dejar algo por ella, que le den por culo, a ver que cojones se ha creído. Ella simplemente es el medio para llegar al fin: el orgasmo masculino. El auténtico. El que sabemos que existe porque salpica. Una vez hemos conseguido el fin, a la mierda. Recuerda que si haces esto, las mujeres vendrán a ti como moscas a la miel. Las mujeres son especialistas en buscar a tíos que hacen eso. Comportándote así les estás dando lo que quieren. Serás el puto amo!!! …
video
Que les gusta a las mujeres y no les damos los hombres
Por supuesto que las mujeres no se aburrirán nunca de escucharlo y mucho menos los “te amo”, siempre y cuando sean sinceros y no como meras frases para salir del compromiso. Para ellas, estas dos frases están tan colmadas de sentido y de emoción, que tienen efectos sumamente nutritivos para su alma. Entre más veces lo escuchen es mucho mejor (Y como dice la película… “Nunca te despidas sin decir “Te quiero”)
Es de todos conocidos que todas las mujeres, sin excepción de edad, raza o posición social, requieren sentirse hermosas, deseadas y, sobre todo, amadas. La belleza no es para ellas un capricho, sino una necesidad básica que muy pocas veces encuentra la respuesta adecuada que esperan conseguir. Los hombres por lo general sólo expresan su opinión con respecto a la apariencia exterior en dos marcadas ocasiones.
- Cuando no les agrada como lucen
- Cuando el arreglo o los accesorios les parecen irresistibles
A pesar de vivir liberadas, ser independientes y autónomas, a las mujeres no les desagrada las flores, pero como deben mantener su papel de mujeres fuertes, no se atreven a pedirlas directamente aunque se mueran porque les regalen aunque sea una. Ni hablar de que les abran la puerta del auto, darles el paso, acomodarles la silla, tomarlas del brazo para atravesar la calle… No obstante, gracias a un grupo marcado de mujeres que se volcó por la igualdad, es incluso mal visto en algunas ocasiones este tipo de detalles y los hombres prefieren omitirlos.
Las fechas.
Es de todos conocido que los hombres olvidamos las fechas importantes para las mujeres, como los aniversarios, el día en que se conocieron, los cumpleaños. Si demuestras que puedes recordar estos eventos significará mucho para ellas. (Procura comprar una agenda)
Una de las grandes pasiones de los hombres es al mismo tiempo lo que más odian ellas: el fútbol. Según ellas, este deporte les resta atención y convierte sus domingos en un día nefasto, ya que no pueden salir de casa y disfrutar de su pareja, o bien ver un programa de televisión juntos o simplemente platicar. Si algo les agrada es que puedas prescindir de ese partido y dedicarle tiempo de calidad.
Este tema es controvertido y no tiene nada que ver con una competencia. Las mujeres piden que así como ellas acceden a realizar las actividades que a ellos les gusta, pues también se les tome en cuenta, y en la misma medida, ellos cedan parte de su tiempo y de sus preferencias por las de su pareja.
Lo hemos visto en muchas películas románticas y en las series de televisión. Aunque en la vida real dudo mucho que cualquiera lo haya hecho alguna vez. Lo mejor es intentar a ver que resultados arroja.
Otra cuestión muy comentada por las mujeres es que los hombres pocas veces les ponemos atención a lo que dicen, interrumpimos a mitad de su conversación para comentar algo que no les interesa y no retomamos la charla original. Además de que aparentamos escuchar y se nos olvida todo a los pocos segundos, por lo que es necesario que nos repitan todo de nuevo.
Lee más en: Que les gusta a las mujeres y no les damos los hombres
